Lujuriosa e intrepida

Vi su foto en un poste en plaza España, camine mirando para atrás su foto que tanto me gusta, intrépida y lujuriosa, en la calle trece pasaba la estación de la Sabana y no olvidaba su foto, no tardo mucho tiempo en darme la vuelta y volver a plaza España para arrancar la foto de aquel poste, la guarde en mi bolsillo bien doblada y retome mi camino por la calle 13, no era una simple foto, era un signo eterno, hecho cenizas en el olvido de esa mirada intrépida y lujuriosa, con babas de labios de gente de la calle en la parte de tus senos, algo amarillo por el sol que le dio cada día mientras venia por ella y quebradizo por el frio que la pateó.
Vi su foto en el hospital, mejor conservada, vote el papel de plaza España y tome el de aquel hospital, mejor cuidado pero con huellas de dedos de doctores lujuriosos delineando tus senos, lo doble con cuidado y seguí por toda la carrera 10, buscándote entre las ventanas, entre las tiendas, unido a la foto, como su ultimo recuerdo, y vi su foto, enmarcada en la pared de una óptica, entre curioso a verte, estaba mejor cuidada y no tenía rastros de morbosidad, era perfecta la foto, aun con la mirada intrépida y lujuriosa, pedí que la regalaran y fui inmediatamente expulsado de aquella óptica ¿ qué crees que haría por esa foto? No lo dudes tanto, entre y me lleve el cuadro, corrí hasta la Jiménez, seguí la caracas hasta calle 19 y me escondí en un rincón maloliente de aquel sector, y vi admire mi robo ¿hasta dónde llega la estupidez humana? Me sentí culpable y devolví el cuadro, pedí disculpas por mi impulsos aunque no me creyeran de a mucho, “loco” alcance a escuchar al salir de allí.
Volví a casa y ahí estabas, con esa mirada amenazadora y orgullosa, echándote algo de base para la reunión que no parabas de contarme cada mañana, asegurándote de que te creyera para que no supiera lo de tus amoríos en aquella finca de Fusagasugá, no tenía más remedio que parecer que te creyera y me lanzas esa mirada de comprobación, de las ansias olvidas los detalles y te sigues echando base en la cara, no puedo negar los celos que me nacen por aquel hombre que te espera cada fin de semana para hacerte el amor, y esos días callejeo por Bogotá buscando la que me enamoró, la de la mirada lujuriosa e intrépida que alguna vez fuiste, con tus senos redondos y poco maquillaje, y encuentro la foto, y siempre termino robando aquella óptica y al momento disculpándome, y me dejas la mejilla marcada con tu labial antes de irte, te genero asco y lastima pero me besas, así de puta te has convertido, me dices que me llamarás cuando llegue y que por la noches no te llame porque vas a estar en trabajos y muy estresada ¿desde cuándo las posiciones sexuales son un trabajo?, qué más da, solo da creerte y ver qué te vas con una sonrisa ¿es necesario llorar? No no lo es, te maldigo, le deseo lo peor al pene de aquel hombre y por seguridad le envió a la mierda, pero vuelves el Lunes, con rastros de esa mirada lujuriosa e intrépida que le diste a él, y me das el alivio de no estar buscando fotos tuyas por Bogotá entre semana, te sientas en el sofá y me dices “¿me extrañaste cariño?” qué más da, así de puto soy “claro si cariño, claro que sí”.

Comentarios & Opiniones

Joelfortunato

Saludos. Es su escrito interesante. Grato leerlo.

Critica: 
Yan

Hermosa obra mi querido amigo. Un placer leerte. Besos con cariño. Saludos.

Critica: 
ORTIZELBA Cecilia Garibayven

Curiosos escritos, irónicamente con un toque de jocosidad. Me gusto leerte Philip Corel, buen estilo.

Critica: