Vúelveme

Vuelve el mar a ser puro, la claridad se enamora de su propia ausencia, las hojas de los árboles son blancas porque la clorofila quiso un descanso.
La pasión renace en los buenos versos, los insectos sin rodillas se arrodillan a los pies de la magia personificada.
Todo es claro, todo es amor, yo la amo y siento que muero al mismo tiempo; muero por aquellos labios que en ocasiones tiran a rojos.
Me vuelvo loco, casi sin prejuicio, cerca de la sabiduría.
El amor enferma, enloquece, desquicia, mata.
El amor por usted me tiene agonizando entre ilusiones por el intento fallido y la sed de tenerla entre mis brazos, tenerla y ser tal vez ya no tan ciegos cuando es de ver nuestras buenos oportunidades.
¡Oh, Amor!
Sálvame de estas ansias. Para poder ser más como el mar, más como los árboles, más como el mundo perfecto, aquel que continuará siendo una utopía.
¡Oh, Amor!
No me dejes morir de sed, inúndame con tu esencia, y si me matas, mátame por exceso de amor, y no por falta del mismo.





Comentarios & Opiniones
Interesante.
Pero a tomarlo con calma.
Pero no vale confundir. El amor es sano y no mata ni de locura. Lo que pasa es que exageran las dosis de las "sustancias" y ahí el asunto que ya resulta otra cosa pero no es amor. ¡Bien venido al club!
Saludo