Ciencia social y antropología de las ideologías

poema de Alguien más

No me gusta despreciar, siento rabia y no es desprecio
La insensatez es una esperanza, todavía puede cambiar a la sensatez
Porque, ¿si no es insensatez?, ¿Qué puede ser?
Si no, maldad y ella si me asusta, me asusta en lo más profundo
La historia, más que una asignatura troncal,
revela una naturaleza humana malvada
¿Qué no todo es tan malo?, ¿para que este pesimismo?
No sé cual es la ecuación que iguale la humillación con la dignidad
A veces el odio tiene más sentido que la misma injusticia
Porque a veces la santa humildad no puede contener la humana crueldad
Por eso mi fantasía de lobo cuidando sus crías, que humanos de perversas ideologías
Yo no desprecio, nacer es una condición irrefutable, desconocerla es deshonesto
Tener conciencia es natural y usarla no es un derecho, es una condición
¿Qué harán los niños con el mismo juguete?
Todos harán cosas distintas
Y si en esto basamos el fundamento de la diversidad
De igual modo ocultamos el fundamento de la igualdad
Somos iguales por tener el mismo juguete
Que, si es regalado, es de bien agradecerlo y aunque también lo lancemos
Y si es encontrado camino a casa, de alguna parte habrá venido
No todo es nuestro porque simplemente lo usamos
El abuso quizá nace del uso, la utilidad sin paz es inútil
Un lobo que cuida sus crías, su logro es de vida, aunque sea pequeña y cotidiana
Oliendo el peligro, corriendo si es necesario y enfrentando cuando es inevitable
Aullando a la luna para gritar al universo que aún sigue con vida
No puede haber desprecio en lo grotesco y solo llamarle ignorancia es peligroso
Es tan profundo que te cala los huesos
Es tan poderoso que te arrastra sin posibilidad de justicia o de reflexión
Porque a estas alturas el juguete es un arma que se usa con causa
Y los colmillos de lobo serán llevados en el cuello de los hombres y las mujeres
Como símbolo de la fantasía humana, como un tatuaje que los une e identifica.