Sombra

¿Qué sombra tiene
mi nombre en tu boca
que nunca me nombras?

Soy como un peregrino,
aturdido, descalzo,
tras la miel de tus labios.

Un atisbo de luces de nácar
en carámbano helado
donde el tiempo
se ha roto en pedazos.

Pero se que el sol
de mi amor ardiendo
en tu amor,
obrará algún milagro.