Sin amar

Coraza de la pervertida sinverdad
esa que nunca jamás nos desviste
ni con disparos contra la vanidad.

¿Quién no tiene una caricia escondida
o un beso en la piel que aún palpita?

Los recuerdos de un llanto lejano
en un camino que ya fuera olvidado.

Quién a la luna no ha velado en rutina
con abrazos vacíos, abrazando silencios
en esas noches muy pálidas y frías.

Dicen que el tiempo se nos escapa
pero el otoño nos viste de oros viejos
e inigualables gualdas doradas
y aún en el más crudo invierno
nos crea preciosas joyas de plata.

Porque el tiempo no se va,
pero el tiempo lo perdemos
en rencillas tontas sin amar.