La que regresa
poema de Sin Rostro
Tuvo que sostener
demasiadas despedidas.
Dejó de hablar mucho
y empezó a cantar sonetos.
Insiste en plantar flores,
aunque digan que está loca;
sobre los escombros,
cose estrellas
en los suspiros.
La he visto bailar
con los que ya no creen,
acariciar la frente
de los que tiemblan
y acostarse,
sin ruido,
en las camas
de los que se fueron.
Nunca toca la puerta,
pero regresa,
siempre sonriente.
Algunos la llaman
de maneras distintas.
Yo solo sé
que gracias a ella
todavía escribo
y respiro.




Comentarios & Opiniones
Una escritura de admiración a la resiliencia.
Gusto leerle
Muchas gracias por leerme, estimada poeta!
A veces solo necesitamos honrar lo valioso.