Creo que estoy vivo

Esta pequeña habitación donde yacemos
se llena con una parte de ti cuando exhalas,
tu figura impávida domina este escenario
y me reduzco a espectarte sin motivo,
despierto y creo que estoy vivo.

Deseo retirar los cabellos de tu rostro
pero tu faz es como un lago prístino jamás visitado
cuyo toque rompería la paz de hace mil años.
Te veo y creo que estoy vivo.

Derrepente giras tu cuerpo hacia mi lado
y yo evito movimientos que te impidan acoger
el lugar más indicado para reposar una vez más mi sepultura.
Te siento y creo que estoy vivo.

Ahora el silencio se quiebra en mis oídos
tus pestañas se levantan como valquirias
que recogen tu sueño ejecutado mientras dices Buenos días.
Te escucho y creo que estoy vivo.

Una sonrisa fisura tus mejillas
y tu piel morena como la tierra fértil
se estira a lo largo de la cama, me besas y esta vez
estoy seguro que en todo este tiempo estaba muerto.
Te beso y creo que estoy vivo.