Arcano moscardón
poema de Sayd Peñaranda

Inamovible en su marcha,
Advierto sus pasos desde este sórdido recoveco.
Estribando mi peso en algo más que caoba enmohecido,
Una damajuana de dulce vino tinto que un mercader me prometió.
Este resabio.
Ayes en mi paladar.
No se ahogan,
No tienen cómo.
A ratos me sonríe,
A guisa de esperanza.
Pero demuestra ser esquiva con celeridad,
Como termitas a la sombra dactilar.
Mis pies besaron el alquitrán en los adoquines,
Cuyo acople contrasta con el desvarío por sobre mi plexo solar.
Magullados encarnan la tragedia de un viajero,
Y por más acopio de deseos se niegan a seguir.
¿Tardará la senilidad tanto como ella?
¿O será un mismo advenimiento?
Haciéndome saber que la concavidad en las rocas,
Demora en ser lo que un imperio en sucumbir.




Comentarios & Opiniones
interesante forma de escribir, me gustó...saludos (:
Sayd Peñaranda tienes un talento con las letras, espero continuar leyendo tus escritos, no siempre puedo por falta de tiempo, saludos y feliz lunes.
@kamyl ¡Muchas gracias, Kamyl! Abrazos desde Colombia
acnamalaS ¡Gracias totales! Me emociona mucho recibir comentarios así de alguien como tú que exuda talento