A TU AUSENCIA

Silente mañana arañó mis ojos
un canto de ave fracturó mi ensueño,
no quiero memorias de negras noches
que me roben el vaho de tu aliento.

En Granada las hojas se desprenden
anunciando la cuita de mis versos,
¿por qué no me ligaste a tu alma libre?
¿por qué sigo evocando tu recuerdo?

Bebo mi sangre, tinta de mis letras
que se derraman en este tu cielo,
ajeno de todas estas desdichas
ausente de todos estos desvelos.

Castillo de Alambra, fe que devora
mis ansias de poseer tu secreto,
sumergirme en esa mágica fuente
para embriagar mi esencia del deseo.

Tal vez me dirás ¿dónde lo he perdido?
¿a qué lugar se fue mi amor completo?
ese Ángel que enamoraba mi alma…
esta nieve ha congelado mi tiempo

Mis montañas aparcan solitarias,
soñando con imposibles encuentros
estas en Granada y yo en mi Santiago,
hay un puñal lacerando mis supuestos.

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