Cuba

Sumergida en un mar
que nada más la mantiene flotando.
Es un pedacito de esperanza
que se la pasa soñando.

La madre de todos,
la fuerza de nadie.
Y no por voluntad propia
manteniéndose al margen.

Quieta, estática,
Tolerando.

Aunque por ella pasen los años
Su tierra no se rinde,
Su alma está aguantando.

Ella no quiere ser isla,
Ella sueña ser un pájaro.
No para irse lejos.
No para cesar su llanto.

Ella volará en círculos.
Cuidará a sus hijos en lo alto.
Ella reza por ser libre
Con grilletes en las manos.

Ella calla, respira, cierra los ojos.
Cuba no hablará en vano.
Guarda todas sus fuerzas
Hasta el momento indicado.

Y en el momento en que grite,
Que se rebele y no caiga;
En el instante que levante
Y que despegue las alas.
En ese segundo,
Cuba será imparable.
El resto del tiempo
Será nuestra patria.

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