Retrato nocturno
poema de Pablo
Es noche.
Sobre mí un techo agujereado
con montículos de seda y algodón.
Un ojo abierto reluce su triste iris
que presiona uno de los agujeros
hasta quedar allí atascado.
Mis manos frágiles
urden detrás de mi cabeza.
No hay días allí
ni una rama extensa que alcance el techo
para derribarlo.
Soy un espectador.




Comentarios & Opiniones
desidia y ... solo ser expectador