Adagio del olvido

poema de Pablo

Palabras y gestos, abrazos y besos,
Todo entregado, va pasando el tiempo,
Cenizas quedan después de un fiero fuego,
Frío y desolado el ambiente después de un invierno.

Letras escritas en prosa o en versos,
Caricias amargas y otras dadas con deseo,
Miradas que abrazan con brazos tan tiernos,
El viento que trae en sus alas las palabras de consuelo.

Actos de cariño, pruebas de fuego,
Poemas vacíos, corazones abiertos,
Y una luz que se encendía con el faro de tu vida
Y que ahora convertida en polvo yace perdida.

Todo será ayer y pasado latente,
Convertido en sombras donde nada es permanente,
¿Para qué tanto decir si las palabras volarán?
Nada permanece quieto, todo pasará.

Ya no habrá manos que toquen ni labios que pronuncien,
Todo se pierde en el dormir eterno y dulce,
En los miedos que cobijan del hombre su valor,
Ocuparse es de humanos, preocuparse corresponde al temor.

Si los días fueran eternos seguiríamos andando,
Con sandalias de justicia y con el corazón en la mano,
Si la razón fuera eterna continuaríamos pensando
Pero dedicarse a vivir es mejor que ir por la vida razonando.

Todo se irá con el tiempo: el acero y el diamante perecen,
Letras, arte, música de perpetuidad carecen,
Vive mientras tengas vida, sé feliz mientras estés vivo,
Que ya se escucha en la soledad la suave melodía del adagio del olvido.