Deseos de un simple poeta

poema de Quiplato

Condúceme a las aguas tranquilas, señor; clarifica mi alma turbia; haz de ella un terso y fiel espejo, donde tu Palabra se refleje, para que una vez reflejada, pueda conocerla sin distorsión, y una vez conocida, pueda imitarla, aunque sea de una manera vaga.

Mis palabras tienen sed de ti, señor; sed de tus versos, de tu música, de tu ciencia, de tu obra, de tu bella creación. Tu Palabra resuena en todas las cosas, todas las cosas cantan tu grandeza, señor. El lenguaje, el logos con que fueron hechas, ese no sé qué que quedan balbuciendo, ese no sé qué inefable que murmuran el agua y el viento, el crepúsculo y el beso, la risa y la flor; por ese no sé qué suspiran mis palabras, señor.

No quieren ser un antojo del poder o una mera convención, un signo nada más; o un juego de palabras bien articuladas, un sonajero, no; así como nos hiciste, señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti; de la misma manera, nuestras palabras discurren inquietas hasta que descansen en ti, la Palabra, fuente de toda palabra.

Comentarios & Opiniones

Juan Antonio Conde Castro

Magnífica invocación de adoración y alabanza a la obra divina de la Creación. Saludos cordiales!

Critica: 
Xio

Neruda preciosa obra de carácter religioso, es una invocación, una súplica, siempre un placer, abrazos , feliz día Poeta.

Critica: 
La Dama Azul

Caballero, encuentro elevadas vuestras palabras, camino hacia la luz.
Un gusto de lectura.

Reciba mis cordiales saludos.

Critica: 
Quiplato

Muchísimas gracias Juan, Xio y Dama Azul. Siempre es un placer recibir su comentarios. Les mando un gran abrazo a todos!

Critica: 
Quiplato

Muchísimas gracias Juan, Xio y Dama Azul. Siempre es un placer recibir sus comentarios. Les mando un gran abrazo a todos!

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