El Estoico
poema de Michael D.N
Felicidad, viene del norte.
Felicidad hay.
Más no excedas de aquella buena musa
al término de convertir la voluntad en perezosa
ya que cuando la sonriente sensación se vaya
no tendrás de donde excederte
y la voluntad tiene que mostrarse tal cual es
para afrontar lo que el destino impére.



