Su paisaje

poema de Maria P Gallo

Su paisaje

Él yacía cerca de los cerezos,

pero ella no veía más cerezos que sus labios;

él estaba recostado mirando al cielo;

pero ella no miraba más cielo que su rostro.

Él hablaba de la forma curiosa de las nubes;

pero lo único que le despertaba curiosidad a ella

era la forma de sus ojos;

él miraba las piedritas blancas del campo;

pero ella no se percataba de más piedritas que sus dientes.

Él se sorprendía del movimiento de las ramitas del campo,

pero ella solo se sorprendía del baile de su corta cabellera;

él se maravillaba del canto de las aves,

ella solo se maravillaba cada vez que él hablaba.

Él veía todo el paisaje,

pero el paisaje de ella era él;

solo que él estaba demasiado distraído

como para darse cuenta.