Es Diego

En esquinas por mi barrio,
se haya el chico de siempre.
Estancado en el pasado,
auyentado del presente.

La gente sigue su rumbo,
olvidándose que aún existe
dicen, era niño rico
otros, que era docente.

Yo, yo sólo digo aún siente
pues de sus ojos marrón
caen lirios
que van formando corrientes.

En su mundo de silencios,
se encierran lúgubres nubes;
que él, sólo sabe su fuente
él, sólo sabe su suerte.

Oprime el alma de aquél
que su camino detiene
y mira ojos marrón
que sólo tristeza vierten...

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