Zalamería

Zalamería

Desde este soslayado
e itinerante recodo te escribo.
Perplejo con tus bermejos
Abogo por tus Pertrechos
Tú, Mi ventana caleidoscópica
Mi atajo creativo.
Tú el prisma de mi crisma
Tú el espiritu de mi tormenta.
Quisiera ser jardinero
y dar lustre a tu vergel.
Ser las sendas parcas canicas de la infancia ya olvidada
Ser el Entremés de tus interludios
Ser el Prolijo tegumento de tus argumentos
y Temperado de tus trópicos
Ser el Timonel de tus trasiegos
Recolector mártir del Manantial de tus caprichos.
Rodemos hasta quedar romos
y dibujar en tu domo con mi punta roma
Quisiera urdir en tu oasis.
Ser la luz en tus momentos Menguantes
Transferirte mis Versos, Transversos, y trasvasados ya.
Discernir el Discurrir mágico de tu espiral aúrea.
Mi Díscola y mi diacrítica
He Quedado evidenciado,
eres emblema de mi poema
Sin tí, estarían mis lágrimas como dolomitas ya,
y yo achirado como la achira.
Decir más es pleonasmo sin embargo...

Eres poseedora de una sonrisa que derriba horizontes.
Y en una andanada de versos, hago vivac en tus cumbres.
Quisiera ser el secuaz de tus paradigmas
Y con el Ímpetu de la marea
Y la imponencia de acantilados
Bailar hasta trastabillar
Volar hasta revolotear
Pastar hasta reverdecer
Y pupular como semillas
No es una ilusión perecedera
Es Permafrost del elevado risco.
Derribas mis sofismas cual fichas de dominó.
Tu órgano más grande son las Comisuras de mi alma.
Sufijo de mis influjos
Eres Más brillante que el mismo cielo
y prevalecerán todos tus dones.
Veo estrellas en tu senda.

Mandaremos un mensaje sideral
y de sustancias atemporales,
en el instante del unísono parlamento,
que retumbe en el universo hasta que acabe.
Valerosa y primorosa.
Tomemos Coctel de vid
y que no nos destiña el invierno.
Sin tí soy un Panda sin bambú.

Me encuentro extraviado
en las cordilleras de tu iris.
Quisiera hacer de tus labios mi casa y escucharte respirar.
Soy voluble a tus miedos y me polarizo,
Un poco de lluvia no cae mal.
Así como estas palabras se riegan y se esparcen
Y disfrutar del mosaico fractal de tu pelo.
Somos el principio de oportunidad de un lunes
y un techo sin alas del domingo.
Somos dos gotas iguales en la lluvia,
y dos líneas paralelas que en el infinito se tocan.

Me permeas hasta dejar desnuda mi alma
en la entrelazada alborada de nuestras manos.
Y un Atiborrado entremés
me estremece cuando escucho tu nombre
en mi escafandra, en la cual en mi particular sideral,
te divago te trasiego.
Eres tan maratónica.

Soñarnos tránsfugos en paradisiacos destinos.
Y Sonarte y soñarte solo en alta definición,
cuan diluvios de diamantes y lluvias cósmicas
fulgurantes como luces de neón.
Trastear tus misterios a la eternidad,
ayudarte a plasmar tus artilugios
y mostrarlos al mundo,
hasta que solarizados nos encontremos
fehacientes a la orilla de canto de los tiempos.
Compartir el pregón del fogón y su crepitar
y después, calzarnos la cazuela.
Eres la chispa del pedernal que me enciende,
convidémonos nuestros heraldos.
Eres más magistral que el veneno del dardo del indio.
Y cuando no te vea, quisiera trepar a la nube más alta para divisarte.
Decantar tus cantos
Ser partícipe de tu evolución
y eximirnos de lo exiguo, plantándonos en la esperanza
Transbordar tus besos,
y transitar los ondulados surcos de tus dedos.
Conspirarte en nombres de constelaciones
Compartir los triunfos y ungirme diariamente de tu sopor
hasta el final de la carrera.
Vitorear el alborozo de tu calabozo.
Empaparme en tu aljibe.
Desempañarme para poderte ver
y vernos en algo más grande que nosotros.
Perderme en círculos en tu bosque.
Caerme en tus trampas, y encontrar tus guacas.
Impregnarme de la musicalidad de tus palabras.

Zafemos nuestros zafarranchos.
Marinémonos en nuestras maquinaciones.
Embelesémonos a tientas.
Me gusta participar en el concurso de tu discurso.
Escuchar completa tu sinfonía inconclusa.

Eres habitante de mi tundra occipital.
Creadora de mis mantos piro clásticos.
No me persignaré de mi consigna de,
Recorrer tus topografías silvestres
Advenir a tu convocatoria
Cautivarme en tus risas.
Y conferirte lo intangible.

Decreto estar al amparo de tus mamparos
y ser tu oligoelemento espiritual.
Hacer apología a tus Viandas.
Transitar tus orbitas
Desliar tus hieles, sean bemoles o sostenidos.
Ser el Bastión de tu marcha.
Nexo de tus convexos
Cabo de tus concavos
Reina de mi caravana
Seamos vocales sinalefas
Musa de mi parnaso.

Hemos construido de forma
denonada nuestro refugio
Y con ayuda de Dios,
Espero despuntar junto a tí,
muchas más albas.

Comentarios & Opiniones

La Dama Azul

Estrategia del escorpión: Cuán gustosa, el manejo del lenguaje metafórico y su descriptiva
"y mostrarlos al mundo,
hasta que solarizados nos encontremos
fehacientes a la orilla de canto de los tiempos."
Reciba saludos cordiales

Critica: