¡Y renunció a su trabajo!
Ya no quería ser dependiente del amor, tristeza, odio y rencor, su jefa era la más déspota empresaria, le exigía resultados diarios y que le atendiera cada segundo del día ¿Era también su amante? ¡Claro! Era su musa.
Uy, ¿tanto así? ¡Cada segundo del día! Yo también me largaría. Ni musa de ese tipo.
Interesante motivación para reproches.
Cordial saludo y hasta nueva publicación.
Comentarios & Opiniones
Uy, ¿tanto así? ¡Cada segundo del día! Yo también me largaría. Ni musa de ese tipo.
Interesante motivación para reproches.
Cordial saludo y hasta nueva publicación.
Poner distancia en estos casos es lo mejor, un placer la visita Lyon, feliz día.