A Ella
poema de Maño
En un día se hizo Cristo
sin resurrección ni parábola
su vida era un madero,
había caminado con el peso
de la injuria a los otros
las espinas rodeaban su pensamiento
lujurioso e infame
tres puntillas eran pocas
las que tenia clavadas
como vergüenzas profundas
algunas de ellas nunca contadas
había traicionado muchas veces
en otras, ofendido sin razón
su avaricia no era póstuma
muchas veces mintió descaradamente
sobre su fortuna amasada
hasta esa tarde
en que los ojos de ella
le hicieron decir:
“…be yadja afkid rují”



