Poemas sobre un duelo elegido IV
poema de Koi No Yokan
Ya no habrá mañanas a tu lado,
ni desayunos compartidos,
ni tus pastas saciarán mi hambre
del mediodía.
La tarde no nos verá caminar
a lo largo del centro de la ciudad,
tomados de la mano.
Ni entraremos, al café que siempre frecuentábamos,
como la última vez, tan enamorados.
No llegaremos caminando a las puertas de tu edificio,
ya no subiremos el ascensor cansados,
y no entraremos a tu departamento
a acurrucarnos juntos en tu cama.
Ya no tendré un abrazo de reconfortante
tampoco un beso de despedida,
y no volveré a casa mirando la luna,
preguntándome
cuándo será la próxima que veré a mi amada.



