¿QUÉ QUEDÓ?

Las campanas del templo repicaron
al borozadas por tu llegada.
Como en los días de fiesta,
como en las horas de
vísperas
de festividad anunciada.

Todo se asociaba a tí, a tu nombre,
a tu frágil cuerpo de mariposa.

Todo quedaba sometido
al capricho de tu voluntad,
a la locura de tus incontrolados desvarios.

Tan importante te mostrabas,
que abusabas del poder
hipnotizador de tu mirada.

Desconocías el tiempo y sus efectos.
Vivías protegida por la coraza
ofrecida por mi amor
para quedar a salvo de peligros,
de arrebatos y temporales,
de saborajes, de sus nocivos efectos...

¿Qué ceguera te impedía ver
la veneración de mi idolatría,
que partiste, confusa e ignorada,
hacia el mundo de los sueños perdidos?

¿Qué te dejaste? ¿Qué me quedó?
Quizá las liras de los álamos del río,
otrora sonoras y hoy enmudecidas.
A lo peor, las ingrávidas pavesas
de los fuegos extintos y apagados
en el terreno de los lechos vacíos;
o tal vez, su difusa nebulosa inconsistente.

Me he quedado, después de todo:
con el dulce fruto del peral florido,
que un día busqué, deleitoso,
sin saber en qué huerto crecía,
con el que por fortuna tropecé,
cuando desorientado e indeciso,
en la tiniebla de mis días,
ya agotado, me perdía

Comentarios & Opiniones

Silvia

Siempre me quedo expectativas para más
Muy bueno Juan Antonio!
Saludos cordiales beso
Felicitaciones!

Critica: 
Juan Antonio Conde Castro

Estimada Silvia: agradezco y valoro tu comentario. Disfruta de feliz día. Besos.

Critica: 
Artífice de Sueños MARS rh

Quédó algo muy bueno para escribir.
Cordial saludo y hasta nueva obra.

Critica: