Lamiendo huesos
poema de Joshua Valdivia
Vivo lamiendo huesos, viendo por la ventana la alegrías que de mi están lejos, en mi soledad me vuelvo cada día más cansado y más viejo, con los sinsabores de la vida tiñó los azulejos, voy por la vida caminando con un andar cansino y lento, desde te fuiste me quemo los ojos mirando al sol perplejo, Porque si no puedo verte nada vale la pena de todo lo que observo, por tu recuerdo mi corazón sutura a fuego lento y grito sin que nadie pueda escucharme las penurias que aquejó, estoy sobrio y cada vez un poco más muerto, tengo las alas rotas, ya no consigo abrir vuelo, estoy amarrado al inherte suelo



