.....
Que puedo ofrecerte, no tengo grandes cosas, ni riquezas, ni jardines llenos de rozas, pero puedo darte mi alma leprosa, o mi corazón que es como una baldosa rota, soy pobre y lleno de complejos que me acechan como una afilada hoja pero aún así te doy todo el cariño que me sobra, camino por la vida perdiendo los minutos, las horas pero en ellas te pienso y el tiempo se acorta, no pienses que no quiero ofrecerte castillos ni finas ostras, no tengo los bolsillos llenos y eso no me asombra pero te puedo regalar mi cariño que te seguirá como una sombra, te puedo dar las caricias cuando quieras sin demora y ofrecerte mi pecho para que de tus penas sirva como escoba, estoy triste y cansado pero aún así te quiero de diferentes formas, todas distintas, todas plasmadas en estás hojas, quererte es mi mejor obra y no hay nada que detenga mi corazón a estas horas



