Un corazón y una estrella

poema de Carl Allen

Un corazón y una estrella
acompañan mis mañanas.
Una estrella que sonríe
y un corazón que se clava,
con la dulzura de un verso,
en el fondo de mi alma.

Hermosa perla de Aveiro;
cálida arena de playa;
ojos de un azul inmenso;
luces del faro de Barra;
océano lleno de sueños
Atlántico en tu mirada.

Cómo un dibujo animado
de piel suave y bronceada,
vas lanzando corazones
con tu voz iluminada.
Siempre estaré agradecido
al lápiz que te creara.

En tu vida sin fronteras
vas exportando sonrisas.
Eres tú frasco pequeño
y es tu esencia tu alegría.
Yo no sé porque merezco
tu cariño y compañía.

Aunque tan solo unas horas
ahora compartas conmigo,
en mi amistad tú confias
y hoy dos sueños yo consigo:
Enseñarte mis entrañas,
y poder bailar contigo.

Como pintan los colores
las casas de Costa Nova,
tú resucitas las flores
que mi tristeza me roba.
¡Cuánto voy a recordarte
cuando termine esta hora!

La diversión y la vida
dime amiga como saben,
con el valor y la entrega
con que tú, sus puertas abres.
Dispuesta a exprimir los días
hasta que los pies te sangren.

Decidida vas sin miedo
a la próxima batalla.
Que si la diosa fortuna
no quisiera ser tu aliada,
tú encontrarás un camino,
más feliz e ilusionada.

Tú; brillo y sal de la tierra.
Tú, y tu inocencia asombrada;
Tú, la emoción que desborda,
mares de luz y esperanza.
¡Que tu ilusión por la vida
nunca se rinda ante nada!

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