Furia

poema de Jongan

El sol arde en mis manos,
Con la fuerza de mil mansiones
No hay miedo a las traiciones
Mi alma despiadada conquistara a todos los corazones.

Desgracias que se queman a la sombra de mi sol
Pues no son tan hábiles como para huir de mi,
Arden ridiculizadas bajo mi malévola mirada.

Casas de barro se pudren sin misericordia.
Las llamas de mi pasión aumentan la discordia.
Mis ojos se aniquilan.

Farolas que andan con mirada desafiante
Guiñando un ojo a las desconocidas
Yo no soy quien tu crees, yo puedo ser todo lo poderoso que yo crea ser capaz.

Una guadaña de fuego en mi cuello apoyarás, pero con mi lengua la oxidare desconsoladamente.

Envuelto en llamas, en tu retaguardia me encuentro
Siente las estrellas de mis manos
Y arde en el infierno apocalíptico de su majestad.

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