Andenes
poema de Johan Molobo
Ahora son andenes mis días,
donde solo espero la noche,
noche que recuerda hasta que olvida.
Pero al final da lo mismo
que esté o no esté.
Yo solo era su hora del café,
y ella la mentira que me repetía.
Ahora son andenes mis días,
donde solo espero la noche,
noche que recuerda hasta que olvida.
Pero al final da lo mismo
que esté o no esté.
Yo solo era su hora del café,
y ella la mentira que me repetía.