Un día tonto.

La percepción del tiempo
y la naturaleza del
destino, no solo están
intrínsecamente ligados,
sino que, al compás
del tiempo psicológico:
Van de la mano,
tejiendo el hilo invisible
de lo que aún está
por llegar.
Dicho esto...
Un día tonto.
Sin el sol que abraza
ni el brillo que impulsa,
sin justificación ni razón,
sin respuesta ni motivo...
Como quien sale a la calle
con paraguas en un día
perfecto, bajo un cielo
azul y sol,
ayer quedé atrapado
en un día sin sentido.
Sabiendo que el día
venía más del revés,
que querer hacer una
tortilla francesa sin huevos.
Como aquel, que torea
a su propio destino,
o ese caracol
que, sin pena ni gloria,
avanza por la acera,
soñando con llegar al prado.
A cada paso,
con actitud positiva,
fui pasando el día
lo mejor que pude.
Como una araña,
tejiendo sus propios
hilos mentales.
Me dejé llevar
por un destino,
que, sin poder evitarlo,
yo mismo iba creando.
Y si algo de lo escrito
te suena de algo,
ha resonado
o vibrado en ti,
el día de ayer
no solo fue bien lidiado,
sino que también
de lo suyo ha servido.
Otorgando a este texto
su valor
y también su sentido.




Comentarios & Opiniones
Así para todos mi estimado amigo, tenemos días y días; que no obstante a parecer igual que otros ,no lo son,las mismas situaciones no nos tocan de igual forma, realmente no se ni como explicar eso que se siente, es una diferencia notable, donde nada
nos motiva, ni nos anima, pero que tampoco nos deprime, es como dices un día tonto, que tal vez una grata compañía, una charla, un café...algo fuera del entorno hubiese sido ideal, pero siempre...de lo suyo ha servido...mi abrazo hasta Cantabria.
Estuvo bien el plasmarlo,
por aquí un día como de otoño hoy.
Perfecto.
Buen provecho por Florida su aún no ha comido,
y si ya lo has hecho,
una buena siesta está bien.