Nuestra baliza en Phoenix Park

He construido un banquito
para que nos conozcamos.
Será nuestra baliza,
nuestra catedral de confianza.
Me cansé de esperarnos.
Le he dicho al destino que yo me encargo,
me hice carpintero solo para darle forma a tus ramas.
He construido un banquito blanco
para que le vayamos tallando las dolencias,
para que los historiadores nos lleguen a comprender.
He sembrado un robledal a nuestro alrededor
para que se pierdan buscándonos,
bastante tenemos con mirarnos a los ojos.
El trato es que yo pongo el vino y tú la palabras con las que maridarnos.
El trato es que tú me desabrochas las vértebras
y mientras te recito tus cuentos favoritos.
Y no te preocupes por la lluvia,
seremos parte de ella.
Y no te preocupes por no llegar a tiempo,
a este banco le quedan muchas vidas con las que coincidirnos.
“¡Porque si ella no es el amor de mi vida
-y sé que no me equivoqué de amor-
Debí de equivocarme de vida!”
-Rafael Lechowski



