El ángel caído y renacido

poema de Japi

De repente silencio profundo.
Una explosión en un segundo.
Sin saber los acontecimientos,
presión en el cráneo siento.
Estoy dentro de algo,
y fuera gente gritando,
empuja, empuja, respira, empuja.
Unas manos han alcanzado mi cabeza,
mi corazón se altera,
después de un largo rato
al fin fuera.
Por si fuera poco,
ahora me pegan,
no puedo moverme,
no puedo respirar,
no puedo abrir los ojos,
¡vamos!, ¡cuerpo!, ¡responde!.
Un último esfuerzo,
y del pudor doy un grito en llanto,
viendo por fin la luz.
Respiro, y me digo, estoy vivo,
¿pero que es lo que hago aquí?,
y rebobino.
.............................

Estaba feliz con mis alas,
aleteando entre nubes blancas,
escuchando desde lo alto el mundo.
Sus lamentos, sus plegarias,
sus risas, sus cantos,
sirenas, claxons, motores,
multitud de llantos.
La paz de un pueblo
de hermoso paisaje,
lleno de diferentes sonidos de animales,
los pájaros y el mar
son los que mas me gustaban escuchar.
De repente dolor,
no siento mi ala,
el ala derecha se había quebrado,
cayendo sin control desde lo alto, muy alto.
Atravesando nubes mojadas,
empapando mi otra ala,
no pude hacer nada,
caía, y caía,
en una dura batalla,
hacia mi mismo.
Queda alguna posibilidad
o esto se acaba,
de repente, oscuridad.
......................................
Y sorpresa aquí estoy
en cuerpo de niño,
todos llorando
y yo sonrío.

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