Silencios irreprochables

Y la vida te lleva a la pregunta,

eso es algo inevitable,

el humano es curioso.

El problema es...

No siempre quieren responder a esas dudas.

Creo que por falta de información el mundo está así,

con las dudas sin resolver.

Estoy cansada de preguntar,

de no recibir ninguna respuesta,

cansada de que den vueltas al responder,

si es que responden,

cansada de ser invisible,

cansada de ser una sombra.

Nadie me ve,

yo lo veo todo,

nadie me habla,

pero oigo como le hablan a los demás.

La psicología y la religión,

son las únicas dos armas

que luchan contra la locura,

ayudan a que la sociedad

no te vuelva loco.

Alrededor no me escuchan

y dudo de ser visible,

probablemente si entablara una conversación

no nos entenderíamos,

tenemos distintas formas de pensar

y para no generar conflicto

prefiero estar callada.

IARA MARÍA VILLEGAS.