Madres
poema de Guicon
Y un día tu cuerpo convertido en nido
le enseño a tu a alma cómo ser refugio
de grandes dolores y de amor eterno.
Un día tu cuerpo convertido en nido
te entregó una vida para ser testigo
de tu sacrificio, de tu entrega plena.
Un día tu cuerpo dejó de ser nido
para convertirse en la luz referencia
que guía las vidas, que trae tu presencia.
Un día tu cuerpo dejó de ser nido
y fue flor, fue paloma, fue sol y rocío.



