Primavera

poema de Gial

Primavera nefelibata, llena de radiante luz y esperanza, todo florece a tu alrededor y con tu aliento fecundo las hojas renacen, las especies despiertan, con tu calidez das la bienvenida a un nuevo inicio, tu espíritu es iridiscente como las alas de las mariposas que de tu seno encuentran la seguridad para salir de sus capullos y enseguida emprender su incesante vuelo, en tus lomas el hálito arrulle a los claveles, cayenas y begonias despertándolos con dulzura, los ríos comienzan a fluir y las aves a canturrear.

Primavera de gran ímpetu, resplandeciente de energías positivas ¿qué seríamos sin la dulzura de tu polen, sin el viento que producen las alas agitadas de los colibríes que revolotean de flor en flor, sin tus árboles frondosos que nos regalan sombra para acurrucarnos en ella? No seríamos nada sin el alba de tus mañanas ni el arrebol de tus tardes, sin el verdor de tus campos, ni el manar de tus ríos, porque nos regalas aliento y nos enseñas que todo siempre vuelve a florecer y que tenemos la oportunidad de poder cambiar nuestros pétalos dañados por unos más vivos, porque con tu llegada todo se vuelve a poner en marcha.