Te anhelo

Envuelto en tabaco desafío a la vida,
me planto cual Quijote a la tempestad.
El temor no es temor si no anhelo,
los irracionales sueños vuelven a mi centro.

No me entiendo, no me conozco,
pero en el diván de lo superfluo descubrí un ser maravilloso,
un ser de luz, tan puro, que no lo merezco.

Vivo como Morrison, pienso como Poe,
camino como perro, sin caminos tras tu olor.

No soy un ejemplo, la verdad ya no soy,
no puedo asegurar, no puedo entregar,
pero en lo poco humano que queda sigo aguardando aquello,
aquello mágico que esta vida me negará hasta volverme polvo del cosmos.

Comentarios & Opiniones

María del Rocío

HERMOSO

Critica: