El Reloj Como Testigo.

poema de Fer Sanchez

Vamos a pasar una vida juntos en un abrir y cerrar de ojos, vamos a querernos para siempre alentados por esta terquedad nuestra de que aún hay mucho por que luchar, pongamos al reloj como testigo de que los minutos pasan por los cuerpos, pero en los corazones no tiene cabida por que aunque pasen los años como huracanes alborotando y poniendo en riesgo nuestro territorio jamás podrá verlo sin que antes sea el amor el que luche por sostenernos y salir a flote de todas las dificultades.
Se que muchas veces un te amo se dice sin sentir y apenas se logra pronunciar la frase con una falsa sonrisa, sin embargo, cada vez que te digo que te amo lo siento más sincero, es algo que va naciendo y creciendo hasta llegar a tus oídos y a tu corazón.
Quiero envejecer contigo y llenar el calendario de momentos, que el reloj sea testigo de cómo vamos contando cuantas veces se eriza nuestra piel hasta el punto de olvidarnos que los días se dividen en horas, si en esta vida el reloj no perdona entonces que sea vencido por un amor que gana sin pelear, que su mejor estrategia es olvidarse del rival, vamos pues poniendo al reloj como testigo torturándolo con un beso que se escape a las leyes espacio-tiempo, que mañana cuando estemos juntos, cuando detengamos el tiempo seamos uno al ritmo y no dos al paso del reloj por que somos más que eso, somos enamorados caminando en la dirección opuesta, buscando lo que todo mundo dice querer pero a la vez niega su existencia y prefiere quedarse estancado en lo que cree merecer, somos tu, yo y un amor que se vierte en nuestra sangre, somos en las buenas, en las malas y en la peor, siempre juntos poniendo al reloj como testigo de que nosotros escribimos nuestro destino.