Desarmada

poema de Evita

En negro y blanco - así suelo ver las cosas,
conozco bien ambas: pasión y aversión.
Te tomo como una dósis alta de drogas
o como una atrayente equivocación.

Puedes echarme cualquier tipo de culpa,
es tarde para negar que no existe nadie más,
quién te ha amado tanto como esta pulga.
Vivía aguardando que ibas a cambiar.

Estaba desarmada. No tuve armadura
delante todas tus saetas llenas de veneno.
Aunque no te ahogaste con la amargura,
un poco más tarde verás que te encadena.

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