Lucía

poema de Dalev

Su blanco cabello de Henequén,
robó mi atención como las nubes en el cielo,
la blancura de fina textura ondeaba en el viento
y asaltó el profundo sentimiento de amor y querer,
que guardaba en el bolso de mis latidos, en pecho arder.
Era la mujer de historias sencillas,
que de rodillas alzó sus manos;
vestida de Fe muy fina que movía montañas,
desde lo profundo sus entrañas,
en cuerpo alma entregada .
Ella rezaba, se enamoraba en silencio,
sentada en el balcón de los sueños,
amaba el sacramento, tierno sentimiento.
Merecido expresar:
Perpetuar el melifluo de su voz,
Hace derramar gotas de cristal sobre mis mejías,
por el hecho de recordar, que aun en la resiliencia,
mostró gallarda valentía; Lucía.
Suspirando invocó la Gracia Divina.

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