El Negro Encaje de la Noche

poema de Elisa Golott

Noche apretada como puño de niño,
rebaño de estrellas desparramadas.
¿No tienes miedo?
¿No tienes frío?
duerme tranquilo;
te cubro
te miro
te acuno.
Los dos en la misma almohada;
y el perfume que hueles,
no ha cambiado en nada,
es el mismo,
ese que te gustaba.
Sueña, sueña
que afuera se mecen los pinos
cuando el viento juega con ellos
en las noches de primavera o en la otoñada;
te abrazo,
te cuido…
tranquilo,
mañana es un nuevo día,
y te canto despacito
casi en silencio,
luego un beso en tu frente
cuando cierras tus ojos,
y me quedo pegada a ti,
abrazada. ©

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