Juego Vendajes

poema de Erioto

No entrare al juego del rastrero
Aunque fui un mercenario sin dinero
Jugar con fuego, apagando con el llanto
Salí del tintero y no derrame en vano
Ser muy claro de agua pura
Empalagarme de dulcura
Danzar en tu cintura
Reconozco la culpa
Si el amor me condena
Cuido lo que mas quiero de esta esfera
Dando vueltas en la noria de la incertidumbre
Me tambaleo, desde dentro esta la fuerza y no hay que me derrumbe
Lanzo monedas al pozo de los deseos
Los mejores sueños se cumplen con los ojos abiertos
Quizás fui presa pero no preso
Siempre estuve en libertad aunque me ataban besos
Besos amargos me tentaban como cantos de sirena
Una mirada vendada a la confianza del alma gemela al besarla
No era la princesa era la bruja malvada
Que te acabas y mi llama nunca se apaga
Una cera eterna de una apariencia que no engaña
Que nosotros los buenos quedamos pocos
Aunque ciertos animales te arañan
Tienes a los tuyos y que el resto no dejan de ser otros