Tu guerra perdida

poema de Barto

Te prometía el cielo mientras te cortaba las alas.
Sus palabras de descuido y reconquistas te dolían como balas.
Mucho tiempo te llevó para cubrir tu corazón.
Mucho tiempo sin escape, sin chalecos antibalas.
Cuál francotirador, él, hábilmente te encontraba. Frío, calculador, difícilmente le escapabas.
Y corrías, llorabas pero siempre apuntaba y a tu corazón llegaba.
Si querías huir le dejabas tus huellas
y como resultado el corazón cada día con mas mellas.
Fue tu guerra perdida que no sabías terminar.
Siempre en desventaja, ya no dabas más.
En el día lucías tu sonrisa habitual,
pero al llegar a tu almohada volvías a sollozar.
Sentías que se alejaba pero lo reconocías a mil leguas.
Y con el corazón en la mano le pedías otra tregua.
Sin recursos ni estrategias de aguante izaste tu bandera blanca.
Después de mil batallas perdidas y mil lagrimas en cartas.
Una derrota así nunca es fácil olvidar.
Te costó priorizar entre una guerra perdida o una temida paz.
Nadie sale bien parado de una guerra que no espera.
De un aliado íntimo que te traiciona y avasalla con tus fronteras.
Pero tus ojos van a brillar. Ya no van existir tus ojeras..
Tu sonrisa siempre va a ser de felicidad, aunque fue triste tu lucha y verdadera.
Ese vacío francotirador hoy todavía sigue en sus guerras. Aunque anhela por fin tener paz,
harto está de escondites y trincheras.
Reconoció a su enemigo mortal, lo vio en el espejo, y le apunta a matar.
Ya no espera ni lo esperan. (A.L)

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