REFLEXIÓN NOCTURNA
poema de María Ángel Russo

Desnuda ante la noche
inmutable a las manos que
modelan mi historia
descubro que no bastó el beso
ni la extensión entera de las caricias
Era menester horadar la piel
hasta alcanzar el alma
para dejar la huella de
evanescencia proporcional
a la profundidad del paso
sobre su carne noble
La diestra palpa el vacío
queriendo reconocer el cuerpo
que no está, la emoción ausente
los acordes de una memoria
ilusión de una presencia
surcando fugazmente la vida
El oído atento aprende
en la soledad de esta hora
que toda la inmensidad
cabe en una palabra
un cosmos en cuatro letras
y un minuto basta
para sembrarla en la eternidad





Comentarios & Opiniones
Que hipnotizante fue leer su obra María Ángel, fue todo un honor poder apreciar su obra de gran nivel, reciba un cálido abrazo ;)
Honor para mi, Kenister, haberte tenido en este espacio, compartiendo conmigo palabras. Gracias por tu presencia
André, recibe un fuerte abrazo de gratitud por tu presencia
Tu poema, finamente plasmado nos deja ver el universo de tu profundas ideas, reflexiones nocturnas, íntimas y claras. Un placer disfrutar de tu arte. Abrazos.
En horas nocturnas nos envuelve el cosmo de la reflexión que se hacen letras... Saludos poetisa María Ángel Russo. Gusto leerla
Luna, Estrella: las abrazo muy agradecida de vuestra presencia en mi espacio, llena de admiración y reconocimiento por la calidad de la obra que ustedes comparten con nosotros.
Sublimes y apasionadas reflexiones con lírica de altos vuelos, mi estimada poetisa. Un abrazo.
Como siempre (debes estar todo magullado, jajaja) te abrazo fuerte, agradecida de contarte entre los mejores de este site
Así es, a veces en el amor no basta ni siquiera dar la sangre, la vida, la esencia de uno mismo, dejar de ser; nada..ni horadar la piel hasta encontrar el alma..lindo poema nos trae tu magistral pluma, un abrazo querida amiga, linda noche María Angel
Xio, hermana querida, cuánto placer provoca leer tu comentario, porque me habla de un corazón afable y apasionado. Te apapacho fraternalmente!
Clara obra, de trazos suaves y matizados; un gusto de lectura.
Reciba mis cordiales saludos.
"La diestra palpa el vacío
queriendo reconocer el cuerpo
que no está, la emoción ausente
los acordes de una memoria
ilusión de una presencia
surcando fugazmente la vida"...
Gabriela, un honor tenerla en este espacio. Gracias por su comentario.