IRREDENTO
poema de María Ángel Russo

Llevo incrustado en las vísceras el lenguaje intenso de los malditos: con ello me arrastro sorbiendo ávida las palabras de la noche en los callejones donde los panales del placer viven vacíos: voy en busca de las aguas marginales donde abundan execrados, para bautizarme en el nombre de mis penumbras:
Se hace gruesa mi voz :
En mi afán por librarme sólo he caldo más hondo en mí mismo...



