Otoño visceral

¡Oh, llueve cobre en el mar frío
sobre la inmundicia enterrada!
¡Oh el mar amarillento turbio
desemboca en las palmas de la mano!
y en los caminos abunda la otra cara
de las cartas compuestas en tranquilidad,
las hojas caen sin escatimar
la suerte empañada por la muerte,
las hojas caen sin titubeo
sobre la vida del viviente,
caen…
¡Oh, ha de seducir la soledad
en tiempo de ramas fúnebres!
Algunos esperan el ataúd,
otros reciclan la ceniza atizada,
las mariposas de cristal rehílan
en un campo mortuorio,
abandona la sed de vida
en ramas secas del augurio,
el plan no se enmienda
sobre los pasillos abonados,
¡no! no hace falta nadar contra corrientes
ni contra espejos inhumanos,
las hojas caen y no se detienen
dentro de este mar gris,
caen ...
!Oh el vacío de la ausencia
remienda harapientos purpúreos!
la jauría de encadenados sopesa
la tristeza en noches frías
y las lágrimas escriben monotonías
en las bases de los corazones maltrechos,
las hojas caen en el otoño visceral
y se remanga la suerte sin atavíos
como esperando la lluvia de la tempestad,
las hojas caen dentro de este abandono,
caen ...
¡Oh la desolación amarillenta
cumple con la conciencia cansada !
¡oh el desierto de este frío condena
al cuerpo interno de dolor!
me llama el recuerdo en tu voz blanquecina
y una parte de mi nombre se queda
en tus restos cenizosos,
¡oh, este dolor que desayuna luz
lo comparte la sangre de tus venas!
una parte de mí cae en otoño
de peleas perdidas en el ocaso,
¿Cómo he llegado?
las paredes con grietas,
las flores marchitas,
las ramas secas,
las mariposas abandonan,
las hojas caen…



