Dónde sea qué estes
Aún recuerdo tus consejos,
típico instructor que trae la juventud muy lejos.
Fuiste un anciano no un viejo,
algunos te criticaron, pero yo no me quejo.
Un bohemío amante de la música,
al ritmo de una guitarra acústica,
acompañando mi canción,
aquella guitarra y su dueño, viven en un rincón de mi corazón.
Yacen allí, en su escondite personal,
no creía en Dios, gracias a ti sé qué es real,
Dos manos que abrazaban mi alma, fuiste especial.
Y dónde sea que estes, querido abuelo,
puede irse tu cuerpo, tu alma, pero jamás se ira tu recuerdo.
A veces decía que Dios fue incoherente al recogerte, yo era terco.
Pero sé que aquí no pudiste hacerle frente,
a la enfermedad que invadió tu cuerpo.
Quisiera que pudieras volver a cantar conmigo en la butaca que fabricaste,
pero es cuestión de tiempo encontrar a ese amigo,
y nunca olvido lo que me enseñaste.
Donde sea que estes,
donde Dios decidió alojarte,
se que vienes y caminas a mi lado y con cada tropiezo me dices "vuelve a levantarte"





Comentarios & Opiniones
Que hermoso poema Latente, tocó mi corazón, eso seres amados que se adelantan como duelen! Saludos y un abrazo de navidad para ti y los tuyos.