Recuerdo de tu retrato hirviente

Dejo caer lágrimas de soledad
en el muelle doliente de tu recuerdo
donde alguna vez
tu resquemor de candiles
peinaba mi alma:
como remanso callado,
como tacto cristalino,
como caricia de peces.

Y me pongo a llorar
al recordar tus besos de polen,
cuando me arropaban
fervorosamente
como un infinito fugitivo.