Éxtasis sobre la yerba

Éxtasis sobre la yerba

Colmado de su invasión latifundistas a la privacidad de mis confines,
quise volver a interpretar el unipersonal de mi existencia.
Infiltrando mi materia en el lienzo paisajista.
Ese que hurta clandestino las miradas
al adornar las paredes claro oscuro del Macondo de mi alcoba.
Adquirí primera clase
volando en aeronave de papel granate
que con mano artesanal fabriqué.
Para alejarme de ella,
dirigiéndome hacia mi.
Por comprobar si aún soy yo
quien oxigena los pulmones,
o aún su pasión me
nutre con esa hemoglobina de antílope.
Juntos llegamos,
la mañana y yo ,
al amanecer que un pincel fotografió enamorado.
A las disformes montañas difuminadas por
el verdor panteista de la espesura.
Y ahí,
era ella pintura retratada en una aurora.
Prodigio de las mieses bucólicas.
Sentí su divagar entre los cerros:
Bipolaridad haciendo mofa de la dualidad ambivalente….al equiparar sus prodigios con natura.
Quise besar al cielo ,
como cuando de puntillas se agiganta al digerir mis labios.
Como si el devenir finiquitara
apresurado en nuestras bocas.
Le escucho secuestrar las melodías
de ese pájaro cantor
delineado entre turquesas y amarillos degradados,
al traer a mi memoria la metonimia de los versos
que se entonan ,
al momento en que susurra mi nombre
Hasta en el ondulante caminar
de las aguas al océano,
la veo pescar al tirarme como anzuelo
el vaivén de esas caderas de ánfora.
y la exquisita feminidad que
derrocha con soltura al deslizarse .