El Cantinero de los Sueños
En el rincón oscuro del bar,
donde las luces parpadean como estrellas cansadas,
allí reside el cantinero de los sueños.
Sus manos, hábiles como hojas de otoño,
mezclan destinos en vasos de cristal.
Vierte nostalgia en cada trago,
y añade un toque de esperanza en la espuma.
El cantinero de los sueños,
con su delantal manchado de historias,
sirve risas y secretos en copas de ébano.
Sus ojos, dos pozos profundos,
guardan los suspiros de los amantes rotos.
¿Qué deseas, viajero nocturno?
¿Un cóctel de olvidos o un trago de valentía?
Él escucha tus silencios,
decodifica tus miradas,
y te ofrece un sorbo de coraje.
El cantinero de los sueños,
un alquimista de emociones,
sabe que cada bebida es un poema sin palabras.
Así que brinda por los que se atreven a amar,
por los que buscan respuestas en el fondo del vaso.





Comentarios & Opiniones
Menudo sueño alcohólico...
Y yo que no participo de peripecia semejante.
De todos modos vale para variar la temática.
Cordial saludo y hasta siguiente publicación.
muy bello te seguire
Interesante mensaje,
por ello,
aquí mis aplausos.
Saludos. Un poema muy bueno e interesante, lleno de misterio y melancolía, donde cada imagen me envuelve en una atmósfera íntima y evocadora. Realmente has descrito un cuadro nocturno que deja huella. Muy bonito. Reciba un cordial abrazo.