Maduro dolor

poema de Ausaqui

¿Por qué será que la melancolía trajo ganas de seguir?
Aunque mis sentimientos se obsesionen de colores opacos
estoy segura que su frase me cautivo.
Y le di el consentimiento porque lo sabía:
me costaba avanzar bajo el preámbulo de la sombra.

Ahí estaba caminando bajo derrotas
sintiendo la lluvia, que no era la solución
y mucho menos saciaba mi sed.

Al final fue esa lluvia quien formó charcos
que mostraron el reflejo, reflejo
en el que pude ver
la concentración de mi dolor.