TIEMPO DERROCHADO
poema de ANTONIO MIRALLES ENSEÑAT
Inútiles pugnas, conflictos que nadie gana,
malentendidos que escalan
hasta la astracanada,
actos viles que siempre separan.
Las armas, siempre las armas,
atraviesan la batalla,
hieren cuerpos, liberan almas,
después la calma.
Amores que nacen, febriles,
que duelen, que sangran,
de pronto temibles
porque se escapan.
Hermano contra hermano,
¿qué fue de aquellos momentos
en que nos dimos la mano?
Odio, odio, odio, y lamentos.
Tiempo beligerante, tiempo amartillado,
volamos puentes, sembramos minas,
todo, todo, todo, quedará en ruinas,
en el féretro el tiempo derrochado.



