UN PENSAR NOCTURNO
La vida es un juego de azar,
uno en el que el tiempo es nuestro enemigo, si miramos la realidad.
Pero si dirigimos la vista al horizonte,
se convierte en esperanza,
en fe que nos guía.
Jugamos a tomarlo y dejarlo ir,
como suspiros que despiertan pensamientos o desilusión.
Olvidamos que el tiempo siempre viene atado,
nunca llega solo.
Olvidamos que a su lado camina la familia,
que mamá lo lleva consigo,
y que el tic-tac del reloj refleja su rostro,
más tierno y lleno de historias vividas,
aunque un día aquella mano ya no estará.
Olvidamos que los hermanos, los padres,
los tíos y los parientes,
incluso los lejanos,
andan en la sombra del reloj que un día se detendrá.
Es extraño,
que a veces lo olvidemos,
solo porque estamos tan acostumbrados a tenerlos cerca.
¿Increíble, verdad?
Saber que todo lo que tocas o miras es efímero,
como polvo que se disuelve al sol,
y aún así nos aferramos a lo fugaz,
a lo que nos roba momentos
que, algún día, lamentaremos no haber vivido
como en algún momento lo soñamos.





Comentarios & Opiniones
buena analogía...que decir de algunas existencias que antes de nacer ya fuimos excluidos...
Saludo. Reflexiones interesantes. Dos modelos de vida: el ejecutivo Clase A o el mochilero. Para mi con cantimplora y, a dormir en las cuevas, solo o acompañado. Gracias por compartir. Deseando que siga su buena pluma, hasta nuevo poema.
Comenta & Vota