ODA TRISTE
poema de Ana María Paz
-¡Oh ...tú! que estás durmiendo
eternamente, en un nicho con
la tapa de mármol muy blanco,
¡me gustaría preguntarte tantas cosas...!
Para ti, ya no existen las horas,
has de seguir allí por tantos siglos,
hasta que el mundo o todo cambie
y se conozca la verdad
¿quiénes acaso son los muertos?
¿Dónde su alma va a parar?
¿Cuál es vuestro lenguaje?
¿Existen razas o religión?
-Oh... tú contesta!!!
Nadie responde.
Mi cuerpo desplomóse en el suelo frío.
Mañana, descansaré junto a ti,
mañana, sabré toda la verdad...